El Comité Confederal de la CNT está hablando estos días de organización paralela, ente con el que nadie parece tener que ver pero que sin embargo todos conocen. Sí. Todos los afiliados y militantes de la CNT deberían saber de la existencia de una organización paralela. La ruptura con los Principios, Tácticas y Finalidades y con la normativa orgánica, con la aceptación de liberados (GTC y Fundación Anselmo Lorenzo), la presentación a elecciones sindicales con otras siglas, el uso de locales para albergar actos y hacer reuniones con la CGT o con el partido Podemos, el poder acumulado por el Comité Confederal, y en definitiva el fomento de un sindicalismo profesionalizado, desideologizado y de servicio laboralista; la corrupción (no presentación de cuentas, desfalco por parte del Comité Confederal, irregularidades con Hacienda, el Gabinete Técnico Confederal llevando casos de otros sindicatos mientras rechazaba los de CNT por estar supuestamente saturado, escándalos de compra de votos que se saldaron con expulsiones); las desfederaciones inorgánicas; la toma de acuerdos congresuales por una minoría; el impago de cuotas a la AIT, junto con la propuesta de un Congreso de refundación reformista de la misma a espaldas del Congreso legítimo de la AIT que se celebrará en diciembre, nos indican claramente de qué organismo se trata. Esta organización paralela es la CNT del XI Congreso, con Martín Paradelo a la cabeza, también llamada “paradela”, para entendernos.
Y si esta organización, cuya acción viene definida por unos acuerdos congresuales y un Comité Confederal violadores del principio de federalismo y autonomía de los sindicatos, resulta que es de hecho una paralela, no debería quedar más remedio que admitir que la verdadera CNT es la que ha quedado fuera de la CNT XI Congreso. Esto es algo que los sindicatos “críticos” que todavía siguen dentro se niegan a ver, porque mantienen la ilusión de que ellos pueden eliminar el parásito de la infiltración reformista, transformando la paralela de nuevo en la organización anarcosindicalista que era. Y es cierto que eso se hizo en otras épocas, con más militancia, con más conciencia, pero hoy, si es esto lo que están esperando, no van a llegar nunca, porque serán barridos antes de lograrlo. La tendencia es justo la contraria y el proceso de destrucción está muy avanzado y yendo muy rápido.
Los federados “críticos” saben lo que está pasando, pero atrapados en el sistema de normas y procedimientos de los reformistas, no tienen fuerza para hacer nada, principalmente porque en el Congreso y demás comicios, su sistema de votación hace que quien más paga tenga más votos, a lo que hay que restar las fuerzas de los alrededor de veinte sindicatos desfederados y autodisueltos y las fuerzas de los que se están perdiendo.
Si a esto le añadimos la prohibición expresa en los acuerdos de Congreso de relacionarse con los desfederados, que cada día son más, el conseguir un cambio desde dentro aparece como una idea todavía más ingenua. Tal prohibición significa no poder reunirse públicamente con los desfederados, que son compañeros expulsados por su actitud crítica, no poder mantener un debate público sobre las desfederaciones y el choque de tendencias, además de no poder sacar información hacia la afiliación de forma que ésta no se mantenga ignorante y pasiva. ¿Cómo la mayoría, los afiliados que están pagando el negocio de los abogados y los vicios de los secretarios, los que a la hora del conflicto con el patrón no cuentan más que con la solidaridad de los verdaderos militantes, van a poder reaccionar a esta infección oportunista si ni siquiera existe un debate público sobre lo que está pasando en CNT? Como consecuencia, los paralelos siguen apareciendo como los “oficiales”, los “legítimos”, mientras los expulsados son considerados a lo más un residuo que ha quedado temporalmente fuera y que eventualmente podría llegar a rescatarse en la estructura organizativa de la que salió.
Entonces, el mantener la ilusión de una “recuperación” desde dentro de lo que ya es una paralela, está llevando a consecuencias nefastas que incluso hacen más improbable esa recuperación. Si los federados críticos ante la amenaza de la expulsión evitan el contacto con los expulsados y dejan que se siga expulsando o eliminando por otras vías, a los sindicatos no reformistas, lo único que consiguen es alargar la agonía del derrumbe confederal. Ese desangrado gota a gota, sindicato a sindicato, genera la dispersión y resta fuerzas y esperanzas a todos los anarcosindicalistas, que hoy ya deberían actuar unidos.
La única esperanza de atajar este proceso es la ruptura con los reformistas y la reunificación de todos los sindicatos que estén de acuerdo en preservar la CNT anarcosindicalista, dado que para hacer otro tipo de sindicalismo ya existe la CGT, que en su día ya fue una paralela y que por lo visto pretende seguir siéndolo. Ruptura y reunificación es lo que propone el Congreso de Reestructuración iniciativa de CNT-AIT Levante. No cabe duda de que este Congreso necesitará del apoyo de todos los sindicatos expulsados y críticos. Desgraciadamente, es más que posible que no cuente con él en la medida en que lo necesita. No obstante el proceso congresual seguirá adelante pese a quien pese, porque el objetivo de preservar la CNT es de la máxima urgencia. Y esto es así, aun sabiendo que la Confederación son primero que nada sus militantes, porque ellos deben tener unas estructuras organizativas, unos principios y normas mínimas, claros, desde los que poder desenvolverse como tales. De nada nos vale tener militantes leales oprimidos y explotados por comités paralelos. Por eso es vital que los que siguen dentro de la XI Congreso se decidan a ver que están bajo una organización paralela, tal como reconocen las propuestas que para el Congreso de la AIT en diciembre varias secciones, entre ellas KRAS-AIT, han formulado en este sentido, pidiendo la expulsión de la CNT-E resultante del XI Congreso. Esto debería ayudarles a comprender que para sobrevivir como anarcosindicalistas solo cabe una ruptura, que es lo que con toda seguridad va a hacer, en el plano internacional, la AIT.
Los federados “críticos” han de asumir además otra cosa: que no les queda mucho tiempo, porque el confederal reformista no va a tolerar “disidencias”, y para ello va a hacer uso de dos vías, que figuran en acuerdos de Congreso: la marginación económica, que obliga a disolverse a los que no pueden cumplir con los exigentes y estrictos requerimientos de mínimos de afiliación y de pago de cuotas que se han impuesto, y la desfederación directa, disciplinaria, a los que no sigan su línea o incumplan la prohibición de tratar con expulsados. Por una de las dos van a caer, por lo que no han de pensar ni por un momento en que por callarse y acatar, o por evitar a los desfederados, su eliminación va a ser menos segura. Todos los que tengan mínima sospecha de ser críticos, o neutrales, o de no estar de acuerdo con el objetivo perseguido de fusión con CGT, van a ser expulsados. No de una vez, claro está. Su juego precisamente ha sido el de no ir de una, de forma que los que se quedan dentro se acobarden y los de fuera se dispersen. La única excepción dentro de ese proceso de expulsiones ha sido Levante, que fue casi una regional entera desfederada, lo que para los reformistas mismos hoy debe ser visto como un error táctico.
Pero todo esto también puede ser intuido por los “críticos”, ¿por qué entonces se sigue resistiendo en la XI Congreso, dentro de esta organización paralela? A los desfederados se les suele contestar al preguntar por esto, que ellos lo ven de otra manera, porque ya están fuera y para ellos todo es más fácil. Evidentemente, esto está escrito por alguien que ya está fuera puesto que lo que defiende es el salir, pero que lo hace precisamente para reivindicar la concentración de fuerzas anarcosindicales, por lo que parte de una contrastación de perspectivas. Lo que defendemos los de “fuera” no es “nuestra perspectiva” o nuestra conveniencia, sino que tratamos de crearnos un juicio objetivo y dar con una solución buena para todos. El debate con los federados, con ser pobre, existe, y algunas afirmaciones dejan entender en qué consiste ese “tenerlo más complicado”. La realidad es que hay sindicatos con la afiliación dividida entre tendencias, y en los que seguramente una separación significaría quedarse en nada, pero en general el motivo recurrente suele ser el de las siglas y los locales, el patrimonio que tanto han perseguido los cegeteros.
Es mi deber advertir a quienes lean, que escribo esto como militante y que es análisis personal que no quiere representar a nadie. Lejos de mi intención está el desmoralizar a los que siguen dentro de la XI Congreso, o dar a mi opinión un estatus de verdad incontestable. Al contrario, lo único que persigo es que el debate siga abierto y se sigan acercando posiciones, y si mis impresiones son falsas y se deben al desconocimiento por estar fuera, espero que se vean debidamente contestadas para poder avanzar hacia la recuperación de la CNT.
Por lo que se deduce de esas afirmaciones antes referidas, que hablan de las implicaciones que para siglas y patrimonio resultarían de una ruptura con la XI Congreso, los sindicatos han de pensar en qué es lo prioritario. Han de clarificarse en esto. En cuanto a las siglas, todos los desfederados las siguen usando y los reformistas saben que no vamos a ceder, igual que la AIT también lo tiene claro, ya que puede demostrar quién es y quién no es la AIT, y por mucho que nos lleven a juicio, seguiremos existiendo y llamándonos como queramos. Y en cuanto al patrimonio inmueble, que es la otra razón que se suele dar, hay que tener en cuenta que los locales son importantes, pero que también pueden actuar como peso muerto si no hay militancia que los sostenga económicamente y que les de vida, ya que nos podemos encontrar en salas inmensas dando charlas a menos de diez personas, lo cual nos está indicando qué es lo importante. Lo prioritario es la militancia, y para sostener los locales se necesita un mínimo que seguramente habrá que buscar fuera, en la calle o en el centro de trabajo. Sobrevivir como proyecto revolucionario, eso es lo que hay que anteponer, y no permitir que nos estén dividiendo por mantener los locales unos meses hasta que nos echen. Hay que preguntarse si podemos organizar una defensa física de los locales, resistir dentro y evitar el desalojo del espacio de patrimonio que legítimamente nos pertenece. Si se puede, hay que hacerlo, si no, habrá que sacrificarlos, y empezar como empezaron nuestros abuelos, sin local y con mucha acción de calle, pero lo primero es ser coherentes y hacer anarcosindicalismo, y en la XI Congreso no se puede ni hablar de eso.
Será necesaria la suma de las fuerzas con todos los expulsados para hacer frente a este ataque de infiltración de los reformistas. Estos son los escindidos porque son elementos que buscan la fusión con una organización escindida hace años, la CGT. Si queremos sobrevivir a esta crisis de oportunismo, que ha prosperado sobre una base social mal trabajada y mal educada, no podemos echar la culpa a las estructuras sindicales de lo que es fallo humano, y hemos de admitir que si bien es imposible controlar la ideología de quien entra, sí podemos trabajarla, haciendo que la acción sindical sea inseparable de la concienciación revolucionaria. Para ello, hemos de tener claras nuestras ideas, creer en ellas, y ser capaces de transmitir un discurso propio, el del anarcosindicalismo, para contrarrestar el caos y la confusión ideológica en que el sistema ha sumido a la sociedad y por extensión a los integrantes de este sindicato. En este sentido el ataque del reformismo va a servir para poner a prueba la firmeza de principios de la militancia; la CNT será para quien la defienda y defienda el anarcosindicalismo, no será defendida ni por indecisos ni por los que estando ahí, nunca creyeron en ella.
Ahora que la deriva de la clase trabajadora hacia el conformismo y el delegacionismo propios de la trampa reformista, nos ha llevado a perder todo lo que se creía que el movimiento obrero había conseguido para siempre, ahora que los obreros parecen haber asumido plenamente la mentalidad patronal, es cuando más necesitamos de la Confederación, porque es la única organización con aspiración de cambio integral de la sociedad, y la única que podría integrar todas las luchas hacia un objetivo revolucionario. Por supuesto que la situación material no es la misma en la clase trabajadora, que el discurso de un obrero cenetista analfabeto del siglo pasado era más sólido que el de la mayoría de los cenetistas de hoy porque tenía más clara su posición en la sociedad, pero es que mientras la capacidad adquisitiva es comparativamente superior, la función no ha cambiado, y la divisoria obrero y patrón no solamente sigue estando presente sino que se va a ir pronunciando conforme esa subida relativa del nivel de vida con respecto al pasado vaya dejando paso a su contrario, y esto va a ser así porque la organización obrera ha sufrido un retroceso por efecto del reformismo estatalista. Y en cualquier caso, no podemos crear una coyuntura económica, pero sí podemos y debemos tratar de influir en nuestros hermanos de clase. Empecemos por todas esas personas de más de treinta que están dependiendo de unas prestaciones o indirectamente de unas pensiones que van en caída libre, que trabajan meses o días sueltos y el resto están parados, sin un desarrollo profesional, sin poder independizarse ni formar familia, y que dicen que no son obreros, ni necesitan organizaciones obreras, ni quieren sindicatos, porque por su aburguesamiento estamos los demás pagando. O por los que tienen a los abuelos muertos por ser cenetistas y ni siquiera saben lo que es la CNT. Habrá que recordarles que son obreros, descendientes de otros obreros que se dejaron la vida por vivir en un mundo sin patrones, habrá que recordarles que jamás en la vida ha existido otro movimiento como éste, y que todos los otros, políticos, sociales, culturales...han sido producto de la sociedad burguesa, confusión y fraude. Necesitamos esta organización, sí, con estas siglas, porque ahí va nuestra identidad histórica y nuestra misión histórica, todavía irrealizada. A quienes creemos que merece la pena luchar por ella el tiempo nos dará la razón. ¡Obrero cenetista, lucha por que tu sindicato se mantenga fiel a sus principios!, ¡haz lo que puedas por integrar todas las luchas!, ¡procúrate una formación integral y mantén tu mente despierta a todos los intentos de manipulación! Que en este siglo podamos volver a vernos y decir: ¡Salud, compañero!

 

 

Nace como respuesta a la explotación que sufren los trabajadores como consecuencia de la revolución industrial. Su objetivo es lograr un orden social más justo e igualitario luchando contra el capitalismo. Es un símbolo de solidaridad internacional entre los obreros por encima de las fronteras.

En 1862, dirigentes sindicales ingleses (provenientes de las Trade Unions) y franceses se reunieron en Londres con ocasión de una exposición internacional. Allí fraguó la idea de una organización obrera internacional. Dos años después, en 1864, reunidos en Saint Martin's Hall (Londres), formaron un comité cuya misión fue redactar un programa y unos estatutos para una Asociación Internacional de Trabajadores que, posteriormente, fue conocida con el nombre de Primera Internacional.

https://es.wikipedia.org/wiki/Primera_Internacional

Los estatutos del sindicalismo revolucionario (AIT)

I. Introducción

La lucha secular entre explotados y explotadores ha adquirido una amplitud amenazadora. El Capital, omnipotente, levanta nuevamente su cabeza monstruosa. A pesar de las luchas intestinas que desgarran a la burguesía y al capitalismo cosmopolitas, éstos se encuentran ya en magníficas condiciones de relación, que han de permitirles lanzarse con más unidad y fuerza sobre el proletariado y uncirlo al carro triunfante del Capital.

El capitalismo se organiza, y de la situación de defensa en que se encontraba, se lanza ahora a la ofensiva en todos los frentes de la clase trabajadora. Esta ofensiva tiene su origen profundo en causas bien concretas: en la confusión de ideas y principios que existe en las filas del movimiento obrero, la falta de claridad y de cohesión sobre las finalidades actuales y futuras de la clase obrera, y la división en sectores innumerables; en una palabra, en cuanto constituye debilidad y desorganización del movimiento obrero.

Contra este ataque cerrado e internacional de los explotadores de toda laya, no cabe más que el empleo de un solo procedimiento: la organización inmediata del ejército proletario en un organismo de lucha que recoja en su seno a todos los obreros revolucionarios de todos los países, constituyendo con ellos un bloque granítico contra el cual irán a estrellarse todas las maniobras capitalistas, las que al fin acabarían por ser aplastadas por la fuerza de su peso enorme.

 
 



Vivimos en medio de la sociedad más hipócrita y clasista que cualquier mente humana se pudiera imaginar. En ella, quienes por "ley contra natura" se han autoerigido en dueños de las cosas, la cuantitativamente minoritaria y cualitativamente miserable clase dominante, la burguesía capitalista, mueve todos sus resortes para presentarnos una realidad virtual que nos haga creer que vivimos en el "menos malo de los mundos posibles".

Pero la "realidad real" es muy otra. Porque una sociedad que no sea capaz de garantizar en plano de igualdad las "necesidades básicas" de todos y cada uno de sus miembros (pongamos, por ejemplo, sustento, cobijo, educación y salud) no puede sino ser enferma y corrompida.

Ésto no es nuevo. En la memoria de los tiempos se nos pierde el momento en que a alguien se le ocurrió la "brillante idea" de ponerle cercados y puertas al campo. Pero la experiencia de nuestro desarrollo evolutivo nos ha proporcionado un bagaje que no podemos enterrar en el olvido. En todas las sociedades con señores y vasallos, con amos y esclavos, con tiranos y perseguidos, se han desarrollado movimientos contestatarios emanados del ansia de libertad, del espíritu de rebeldía, de la necesidad de igualdad económica y social.

En lo que nos ocupa, cuando nuestra Clase explotada, expoliada, perseguida y reprimida adquirió conciencia de sí misma, comenzó a actuar como tal y, al grito de "Proletarios del mundo, uníos", creó la Asociación Internacional de Trabajadores como "herramienta de combate" con la que, a través de la acción de masas, recuperar a la Clase minoritaria y dominante que nos parasita y fagocita todo cuanto lleva siglos arrebatándonos. Pronto se extendió cual reguero de pólvora hasta poner en jaque a la burguesía.

En los distintos Pueblos de España, penetraron de forma mayoritaria las ideas Anarquista que, simbiotizadas con los postulados del Sindicalismo Revolucionario, acabaron dando lugar al nacimiento de la CNT, organización que ha protagonizado hitos históricos que no vamos a reseñar aquí por falta de espacio. Tampoco es necesario pues, como Pueblo, lo llevamos en el ADN y lo tenemos archivado en algún recóndito lugar del "disco duro". Tan sólo falta "resetearlo".

Hoy, con un 25% de paro, la mitad de la población en el umbral de la pobreza o en ella, en la marginalidad o en la indigencia, en la "exclusión social", la subversión debería de estar a la vuelta de la esquina. Y, sin embargo, tal parece que flotamos en una balsa de aceite. ¿Qué está pasando?.

En esta tesitura, individualidades, grupos y sindicatos que nos reclamamos del Anarquismo y del Anarcosidicalismo nos hemos reunido hasta llegar a la conclusión de que algo estábamos haciendo mal. De que, entre otras cosas, llevamos demasiado tiempo haciendo dejación de nuestras responsabilidades como movimiento social. Y de determinados principios que nos inspiran. Y de que hemos situado demasiado lejos, casi fuere del alcance de nuestra vista, el horizonte revolucionario que pretendemos alcanzar. Pero ni lo hemos llegado a olvidar ni lo hemos enterrado.

Por ello hemos decidido crear la Coordinadora de Obreros Anarquista (COA). No es ésta ninguna organización al uso (ni al desuso). Pretende tan sólo ser el "reset" de aquello que ya teníamos. No inventa nada nuevo y tan sólo pretende aglutinar y reactivar el legado que nos transmitieron quienes nos precedieron. Se basa en los Principios:

- Constituimos la Coordinadora Obrera Anarquista, formada por federaciones, anarcosindicatos, grupos e individuos, cuyos principios recojan el anarquismo, el federalismo, el internacionalismo y la autogestión, que se propongan la regeneración ética del anarquismo y el anarcosindicalismo, con el fin último de la realización del Comunismo Libertario.

- Para la consecución de estos propósitos, esta coordinadora y quienes la forman, utilizarán la Acción Directa, evitando delegar nuestras luchas económicas y sociales en institución mediadora alguna.
- Podrán integrarse en la COA cuantas individualidades, grupos de individuos, y/o Sindicatos que, estando organizados en otras entidades o no, se relacionen por vínculos de afinidad entorno a los principios Anarquistas de Autogestión, anticapitalismo, antiestatismo, antimilitarismo, antisexismo, y la oposición a toda forma de poder, llevando a cabo la práctica del federalismo, la Solidaridad y el Apoyo Mutuo.

Funciona de forma horizontal y no adopta acuerdos sino que alcanza consensos para la acción subversiva, antisistema,..., revolucionaria al fin y a la postre. Aspira a la abolición de la Sociedad de Clases y al advenimiento de una Sociedad nueva cohesionada en torno a los postulados del Comunismo Anárquico y es finalista en el sentido de no cejar en el empeño hasta conseguirlo.

Todo en la vida y en la historia tiene sus momentos y sus circunstancias. Si en algún tiempo el momento y sus circunstancias nos llevaron a estar en disposición de "renunciar a todo menos a la victoria", ahora no queremos, no podemos y no debemos "renunciar a nada". AHORA, YA LO QUEREMOS TODO.

Con este manifiesto, hacemos en realidad un llamamiento. A la responsabilidad y a la cordura. Vamos a recuperar ese espacio que nos corresponde y teníamos un tanto abandonado. Vamos a desterrar de nuestras calles y de nuestras vidas a esos "populismos" que, apropiándose indebidamente de algunas de nuestras ideas fuerza (previamente troceadas y compartimentadas), las amplifican torcieramente pretendiendo crear falsas expectativas que las canalicen hacia la vía muerta de la integración en el sistema a través del delegacionismo y la participación en organismos institucionales (como órganos de representación de los Trabajadores, corporaciones municipales, etc, etc, etc...).

Estamos en disposición de jugar en nuestro terreno y con nuestras propias "reglas". Y lo vamos a conseguir. Porque somos más que ellos y unidos sí que podemos.


Coordinadora Obrera Anarquista

coa ARROBA riseup.net

Ha llegado a nuestra atención el hecho de que varias organizaciones han sido invitadas a una conferencia que trata ostensiblemente sobre “refundar la AIT” y que se celebrará en noviembre en España. Debido a que ello ha causado cierta confusión en cuanto a la naturaleza de la mencionada conferencia y para evitar cualesquiera malentendidos, nos gustaría clarificar unos cuantos temas.

El Congreso de la Asociación Internacional de los Trabajadores se celebrará a principios de diciembre en Polonia. Este Congreso y únicamente este Congreso es el lugar en el que se pueden tomar acuerdos relativos a las propuestas presentadas a la Asociación por parte de la totalidad de sus Secciones miembro.

La Conferencia que tendrá lugar en España, a la que han sido invitadas algunas organizaciones, no está organizada por la AIT aunque afirma ser una “conferencia para la preparación de la refundación de la AIT”. Es iniciativa es, por tanto, una escisión en la que se está invitando a organizaciones de fuera a decidir sobre el futuro de una federación a la que no pertenecen. Se celebra en contra de los estatutos, acuerdos y principios de la propia federación que afirma estar refundando y su propósito es excluir del proceso a una docena de otras Secciones miembro.

Nos referimos a estos hechos ya que ha llegado a nuestra atención que algunos compañeros de todo el mundo pueden no haber sido informados de la naturaleza de la conferencia y crean que se trata simplemente de un evento de “solidaridad”. No obstante, la invitación enviada a estas organizaciones señala claramente que cual es su propósito en su título. Por tanto, aquellos que no son miembros de la Federación de la AIT, considerando realmente los principios básicos, pueden llegar preguntarse cómo es posible que alguien proponga dejar fuera a los Miembros y dar voz a los no miembros.

La razón para llevar a cabo esta conferencia paralela antes de la legítima es involucrar a organizaciones de fuera en la formación del conflicto interno. En vez de presentarse ante los miembros. Tal maniobra es para dar la apariencia de que organizaciones de fuera están tomando partido en un conflicto interno y colocarlas en uno de los lados de la escisión. Así es como se tratará la asistencia de organizaciones de fuera, sea o no la intención de éstas.

 
Con esta aclaración, esperamos informar a los miembros de base de varias organizaciones, que pueden no haber visto la invitación o no ser conscientes de las circunstancias. La AIT se reúne en diciembre y es en el Congreso donde las Secciones miembro deben discutir y tomar acuerdos sobre el futuro de la organización, no una reunión no estatutaria a la que se convoca a organizaciones de fuera para que interfieran y apoyen a la facción secesionista. Como hemos señalado anteriormente, hace falta tiempo para trabajar las cosas en concordancia con los procedimientos de nuestra federación y agradeceríamos que las organizaciones de fuera se abstuvieran de involucrarse en estos asuntos que nos afectan directamente y han de ser resueltos por nosotros mismos.
Hacemos hincapié en que de ninguna manera queremos decir que cualesquiera organizaciones eviten ya sea a la AIT o la facción secesionista en asuntos tales como la solidaridad internacional, que debe continuar a pesar de estos tiempos difíciles. Es posible que no se alcance ninguna resolución de inmediato y que pueda existir un conflicto a más largo plazo, en el caso de que la facción secesionista continúe insistiendo en actuar en nombre de la federación que ya existe. La AIT ha intentado no involucrar a otras organizaciones en estos asuntos internos y no pedirles que tomen partido en la escisión. La facción secesionista, no obstante, ha decidido hacer justamente eso. Pedimos a la gente que tenga cuidado con tales circunstancias para que la situación no tenga más repercusiones negativas.
 
Secretariado de la AIT

A LA MILITANCIA

          La Confederación Nacional del Trabajo C.N.T. es un histórico sindicato anarquista y revolucionario que forma parte de la Asociación Internacional del Trabajo A.I.T. como sección ibérica. Además de la sección ibérica, la AIT está presente en 13 países como miembros de pleno derecho y en 4 países como “amigos de la AIT”.


         Dichas secciones deben respetar el pacto federativo de la AIT, basado en el sindicalismo revolucionario. De este pacto asociativo aceptado libremente se desprende que en las secciones-miembro no tienen cabida actuaciones que contradigan al mismo en sus Principios, Tácticas y Finalidades. Es decir, una sección-miembro de la AIT no podría presentarse a elecciones sindicales en su ámbito geográfico de actuación, como tampoco debería llevar a cabo acciones conjuntas con elementos no afines al anarquismo revolucionario, como son las figuras políticas o las asociaciones-partidos-sindicatos que participan del juego del Estado.


        Si alguna sección incurre ante tales comportamientos, la AIT llevará hasta las asambleas de todas las secciones el debate sobre los hechos consumados, y normalmente se da un toque de atención y la oportunidad de rectificación antes de pedir la expulsión de dicha sección.


      Esto, compañeras y compañeros, hermanas y hermanos anarcosindicalistas, es lo que ha estado ocurriendo con la sección alemana de la AIT, la FAU. A lo largo de los últimos años esta sección ha estado estableciendo relaciones fuera de la AIT en cuanto las secciones-miembro estaban en contra, ignorando o contradiciendo así tanto las opiniones de las demás secciones como los acuerdos federales.   También ha mantenido sólidas relaciones con otras organizaciones en países donde ya existe sección-miembro de la AIT, a pesar de las opiniones y sentimientos del resto de secciones y contrariando sus intereses locales y los más amplios temas de unidad organizativa. Existen otros hechos aún más graves si cabe, como la aceptación de los comités de empresa y las elecciones sindicales, a las cuales se presentan algunos de sus miembros.


      Por otra parte, vemos como la CNT apoya la postura de la FAU, contradiciendo así a la misma AIT y a su pacto federativo y poniendo en peligro las relaciones entre la CNT y la AIT. Sin consultar la posición que puedan mantener los sindicatos al respecto, el Comité Confederal emprende sus propias gestiones en representación de toda la CNT y de toda la militancia, eso sí, sin interesarse por aquello que opine la militancia. Sí, esa militancia que mantiene viva a toda la Confederación con su actividad y sus cuotas.
      Estas irresponsables actuaciones podrían tener muy graves consecuencias y arrastrar a toda la Confederación al desastre de la FAU: recordamos que se pide la expulsión de la FAU. Como militancia nuestro deber es velar por el buen rumbo de la CNT, pues del rumbo que tome dependerá la existencia de la Revolución Social que tanto anhelamos y por la que tanto luchamos. La CNT es nuestra herramienta de lucha y de organización, y difícilmente un obrero desempeñará su trabajo si no tiene las herramientas adecuadas. Nosotras y nosotros, no lo olvidemos, somos las obreras y obreros de la Revolución, y ese es nuestro cometido.


      Existe una herramienta de comunicación interna en la CNT, cuyo uso se extiende a toda la AIT. Se trata de un servidor privado en el cual los diferentes sindicatos y/o secretarías pueden exponer orgánicamente sus posiciones, posturas, peticiones, decisiones, etc. y hacerlos llegar en forma de documento al resto de sindicatos y militantes. Toda afiliada y afiliado tiene derecho a poseer las claves de acceso a este servidor privado llamado Eliseo; de la misma manera, toda la militancia tiene derecho a poseer las claves de acceso al correo electrónico de su sindicato. El sentido de esta herramienta es la total transparencia y horizontalidad en una comunicación rápida, fluida y eficaz para potenciar y fortalecer nuestra lucha: no permitas que en tu sindicato te nieguen el acceso al Eliseo y al correo. En este servidor encontrarás toda la información referente a la FAU y la postura del CC de la CNT.


Militante, si deseamos un nuevo mundo a través de la Revolución Social, si hemos decidido llegar a ese mundo nuevo hermanados en la potente herramienta de lucha que es el anarcosindicato, desde nuestra humilde postura te ofrecemos algunos consejos:


Tienes el derecho y la responsabilidad de acudir a todas las asambleas. Las o los secretarios de tu sindicato deben comunicar a su afiliación los puntos del orden del día con suficiente tiempo de antelación (normalmente siete días en una asamblea ordinaria, pero depende de los estatutos de cada sindicato). Asimismo las secretarías deben agilizar y facilitar el acceso de la afiliación a toda la información necesaria para poder debatir en las asambleas con conocimiento de los temas. Nunca pueden negarte la participación en una asamblea.


• Intenta mantener una actitud de plena participación en tus asambleas y no temas a expresar tus opiniones: nadie es más que nadie en la CNT, ni mucho menos un secretario o secretaria es más que cualquier militante.


Pide en tu sindicato las claves de acceso a Eliseo y al correo electrónico, y recuerda que para comunicar cualquier asunto en nombre de tu sindicato deberá haberse tratado el tema previamente en la asamblea.


Si percibes cualquier comportamiento autoritario en tu sindicato, comunícalo inmediatamente y, sobretodo, pon a esa persona en entredicho en las asambleas con argumentos y pruebas para que el resto de compañeras y compañeros puedan valorar los hechos. Apóyate en las compañeras y compañeros de más afinidad en tu sindicato pero sin cerrarte y sin polarizar las asambleas, pues precisamente lo que quieren es destruir el proceso asambleario y que las asambleas no sean funcionales.


• De la misma manera, si percibes comportamientos incoherentes con los principios anarcosindicalistas, oponte en primer lugar en las asambleas de tu sindicato y haz ver la incoherencia y el peligro de dichas acciones; de prosperar estos actos incoherentes, denúncialo a tus círculos y sindicatos de confianza aportando toda la información posible.


• Que tu postura no se quede solamente en la defensa: pasa al ataque. No son las palabras quienes nos traerán la revolución. Propón e implícate en acciones revolucionarias afines a los Principios, Tácticas y Finalidades de la CNT y de la AIT; no es necesario proponer grandes acciones, puedes empezar con propuestas sencillas como el visionado de algunos documentales o films de carácter revolucionario y si es posible en los que se denuncien comportamientos similares a los sucedidos (colaboracionismo con partidos políticos, nacionalismos, participación con comunistas, etc.), y poco a poco intenta abrir acciones al barrio desde el sindicato, como mesas informativas, cine al aire libre, puntos de recogida y reparto, asambleas vecinales, exposiciones, charlas, etc.


• Y sobretodo, valórate dentro de la CNT como lo que eres: una pieza más de este maravilloso engranaje, una pieza igual a todas las otras, sin menor o mayor valor que ellas y con su misma capacidad de decisión y acción. Tú vales lo mismo que cualquier secretario en CNT, o incluso en la AIT. El secretario y la secretaria no deciden sobre ti, sino que tú decides lo que ellas y ellos deben hacer o decir en representación de su cargo (no a nivel de militante, como es obvio).


Hermanas y hermanos anarcosindicalistas y revolucionarios, el mañana que tanto deseamos está más cerca de lo que creemos: hemos vivido el ocaso y la noche, pero pronto amanecerá y cual sol en el horizonte se levantará la cálida y brillante luz de la Revolución Social.


No permitamos más intromisiones que nos impidan llegar al alba.
¡Salud, Anarquía y Revolución Social! ¡Viva la CNT y viva la AIT!

Barba Negra