Me pregunto en que momento olvidamos que el asunto que da sentido y razón de ser al anarcosindicalismo no es evitar un despido, o la readmisión de un trabajador, que no fue creado para eso únicamente, que la lucha sindical no es un fin en si mismo, que el anarcosindicalista no esta en un sindicato sino en un anarcosindicato.

 

 

      Para los anarquistas el sindicalismo revolucionario es una herramienta de trabajo para la revolución social, una importante herramienta de trabajo. Tras cuarenta años de dictadura y el proceso de criminalización del “nuevo” sistema en la transición podemos ver una desconexión generacional (fomentada también,en el caso de CNT, desde dentro de la confederación por elementos con oscuros intereses), los nuevos afiliados no aprenden los valores anarquistas dentro del sindicato como antaño, el sistema de gestión de la información que usan es vertical y algunos comités filtran la información que dan a sus afiliados o directamente no les permiten acceder a la información confederal o de la AIT. Los miembros de los sindicatos son afiliados, no compañeros…

 

 

     La CNT tiene además el tema del dinero, de pronto hay dinero, mucho dinero, dinero que no viene de las cuotas de los afiliados sino de las arcas del estado… mucho dinero, bases sin formar, comités opacos y todopoderosos. Una dura prueba.

 

 

      Esta claro que a estas alturas la herramienta esta rota. O buscamos otra o cambiamos de oficio.

 

 

      El anarquismo español se ha enfrentado al enemigo exterior e interior, pero el anarquismo siempre rebrota, somos semilla… no obstante el retroceso es evidente, vuelven a ser necesarios los ateneos, no para enseñar a leer y escribir a obreros analfabetos, sino para propagar la idea, para aclarar conceptos a quienes se nos acercan con mas ilusión que formación política, para recuperar la memoria y las formas propias de hacer las cosas. Los anarcosindicatos para crear y mantener engrasadas las estructuras productivas necesarias en toda sociedad, las juventudes aportando su fuerza salvaje, su ilusión y la alegría imprescindibles para construir un mundo nuevo, los grupos específicos que aportan visiones y acciones concretas ante cuestiones concretas, las individualidades que sirvan de ejemplo y que pueden permitirse andar unos pasos por delante iluminando el camino porque llevan menos equipaje.

 

 

      Debemos volver a tejer la red de la familia anarquista que una confederación vendida ha destrozado, esa red fraternal de juventudes libertarias, anarcosindicatos, ateneos, mujeres libres, centros sociales ocupados, individualidades… Todos independientes y unidos bajo una única, y variada, opción política: El Anarquismo.

 

  Federación Anarquista del Sureste Ibérico

 

Comentarios   

0 #1 paco 28-05-2016 08:45
No me he enterado de nada. Qué quiere decir el mensaje?
Citar

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar