Los anarcosindicalistas siempre hemos estado al lado de los compañeros cuando nos han necesitado sin preguntar por sus siglas o sus banderas, de ahí a confundirnos en un colaboracionismo traidor que nada bueno puede traernos hay mucho camino.
No puede haber una estrategia común con grupos traidores a los principios del sindicalismo revolucionario, que colaboran con el sistema aceptando su dinero, los comités de empresa, los liberados...

Tampoco pueden haber, como hay, trabajadores a sueldo encubiertos en la CNT.

"El sindicalismo revolucionario rechaza toda actividad parlamentaria y toda colaboración con los organismos legislativos, porque entiende que el sistema de sufragio más libre no puede hacer desaparecer las evidentes contradicciones que existen en el seno de la sociedad actual, y porque el sistema parlamentario sólo tiene un objetivo: el de prestarle un simulacro de derecho al reino de la mentira y de las injusticias sociales."

Estatutos de la IWA-AIT

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