Este es el lema que CNT utiliza en sus campañas para difundir el principio de la solidaridad entre la clase trabajadora, un principio que también es una táctica, porque la unión hace la fuerza. Pero no una unión cualquiera, si no la de los vínculos humanos basados en el principio ético común, el más básico, el de la solidaridad. Y esto no se consigue de la noche a la mañana; es convivencia, es confianza, es entendimiento surgido de la resolución inteligente de las diferencias solubles, la discusión y el acuerdo.

 

           La CNT lo predica con las palabras, pero ante todo tiene que demostrarlo con el ejemplo. Si abandona su vocación de matriz social revolucionaria, de sustentadora del tejido social horizontal y libre, a favor de tácticas que le son ajenas, habrá perdido todo lo que ha conseguido hasta ahora, todo lo que se ha tardado tanto en construir, y todo para conseguir la adhesión interesada de una “masa” que sigue siendo minoría entre los trabajadores, y que hoy están aquí, como mañana estarán en otro sitio. Y si además damos lugar a esto sin debate, saltándonos los principios, la normativa, la autonomía de las asambleas; y si éstas ya no cuentan nada porque el dinero, las cotizaciones, dan la razón a quien paga, o peor aún, a los comités que dicen representarles, será porque definitivamente el autoritarismo habrá ganado la batalla.

 

           Y con autoritarios que se saltan la norma del debate interno, ¡reivindicamos el derecho de saltarnos a nuestra vez las reglas y difundir! Porque quienes son capaces de destruir la convivencia trabajada durante décadas sin ningún trabajo, sin ninguna pena, y expulsar a la militancia más comprometida con el ideal, incluso a militantes ancianos que han crecido en el sindicato, y a las personas que por ser anarquistas encuentran en él su casa, que no tienen otro sitio en la sociedad, no merecen el nombre de anarcosindicalistas, ni compañeros, ni aceptarán diálogo alguno porque lo único que entienden es el lenguaje del poder y del dinero. Ellos son los desleales, y no merecen ninguna lealtad.

 

           Pero los sindicatos que aún siguen en la CNT oficial y se dan cuenta de esto, o bien deben encontrar la forma de hacerles frente, o de lo contrario, no sacrificar la cooperación con los compañeros expulsados por una unión imposible, porque con los autoritarios al poder, todo lo que no signifique dinero será eliminado más pronto que tarde. Lo cierto en cuanto a esto es que de existir un movimiento crítico en el interior de la organización la reacción de solidaridad ante las desfederaciones hubiera sido inmediata desde el primer momento, y se hubiera condicionado la permanencia de sindicatos y regionales críticos en la confederación a la readmisión de los expulsados. Hubiera sido lo justo, ¿o no? Pero no ha sido así, y eso es lo más triste, que los sindicatos anarquistas han ido cayendo sin una oposición por parte de los que quedaban dentro.

 

         Ojalá fuera posible contrarrestar la tendencia reformista que domina hoy y evitar que la CNT se convierta en lo que no es, y eso depende de que siga guiándose por los principios que la originaron, el primero de todos la solidaridad. 

¡Pase lo que pase, los sindicatos que todavía no han sido expulsados, no debieran olvidar que CUANDO TOCAN A UNO, NOS TOCAN A TODOS!

 

¡Por una CNT solidaria y libre de reformismos!

 

Comentarios   

+1 #2 anonimodelsureste 19-09-2015 09:58
La cnt empieza a estar fuera de la cnt, ¿como se puede decir que tal o cual sindicato es "muy anarquista"? ¡ pues claro, la cnt es anarquista ! y no me vengan mas con eso de que no hace falta ser anarquista para estar en cnt, a-n-a-r-c-o-sindicato.
Entonces si la cnt esta fuera lo que queda no es nada, tendran las siglas, tendran el dinero, son simples ¡ LADRONES ! pero no vamos a demandarlos ante los tribunales, con su pan se lo coman, el anarcosindicalismo seguira luchando en los pueblos y las ciudades, batallando por el precario despedido, siendo herramienta de revolucion.
La cnt somos todos los que deseemos serlo, el carnet es una anecdota (por cierto muy feo).
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+1 #1 anonimodelsureste 16-09-2015 21:06
Toda la razón, solo matizar que lo que ocurre en CNT es consecuencia del buenísimo de los llamados sindicatos talibanes que en lugar de organizarse hacen sus lucha confiando en el buen hacer de los compañeros, mientras que desde el congreso de Córdoba los llamados reformistas se coordinan y votan conjuntamente.

La lucha dentro esta perdida pues en Córdoba se consiguió que lo que prime sean los votos (el dinero) sobre los acuerdos. Y así hemos presenciado la vergonzosa actuación para expulsar a los sindicatos ideológizados de levante.
Vergonzosa por : que se expulsa una vez resuelto el problema, cuando levante estaba cumpliendo la N.O. y vergonzosa por el método para expulsar sindicatos de forma inorgánica, manipulando la NO para quitarse a unos sindicatos que conforme a la misma no habrían sido expulsados. Expulsados para garantizar que la transformación de CNT de anarcosindicalista a corporación de servicios anarcosindicalista se haga lo mas plácidamente posible.

Vamos que todo está atado y bien atado a espera de en Zaragoza cambiar las cuerdas por cadenas.
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